?

Log in

No account? Create an account
 
 
14 April 2009 @ 07:57 pm
Primer drabblethon original: etapa 3. ¡A escribir!  
Finalmente, hemos llegado a la tercera y última etapa de nuestro primer drabblethon original: ¡es hora de escribir!

Primero que nada, cada participante puede encontrar sus combos aquí:

+ Combos para lovegood_chan.
+ Combos para kmiya.
+ Combos para nahiara_hime.
+ Combos para bloody_graffiti.
+ Combos para ixaya_ixquic.
+ Combos para lb_syndrome.
+ Combos para viiarcana.
+ Combos para hagane_90.
+ Combos para lia_kon_neia.

Y, por supuesto, démosle un repaso a las reglas:

+ Los relatos serán posteados en comentarios en esta misma entrada. Cada nuevo relato será un comentario nuevo (es decir, debemos ir a "escribir un comentario nuevo").
+ Los relatos deben tener un mínimo de 100 palabras y un máximo aproximado de 600 palabras (o las que entren en un solo comentario).
+ Es NECESARIO que en el comentario no solo posteen el relato, sino también sus datos: el combo al que responde (pairing y prompt), el nombre de la historia original, advertencias (si tiene) y la cantidad de palabras. Como opcionales, se aceptan también título, resumen y notas. Toda esta información no cuenta dentro de la extensión del relato.
Pueden utilizar los siguientes códigos para facilitarse el trabajo:

(Obvien las que no vayan a utilizar. Pero recuerden que historia original, pairing, prompt, extensión y advertencias, si las hay, van sí o sí).
+ Cada combo podrá usarse SOLO cinco veces. El sexto, séptimo, octavo relato que subas basado en el mismo combo NO contará en el recuento final.
+ Si te ha gustado o tienes algo que decir sobre un relato, ¡comenta!

El plazo para subir relatos comienza hoy y terminará el día 15 de mayo del 2009. Quien (o quienes) haya subido más drabbles hasta esa fecha, será considerado ganador. Los premios, como siempre, consistirán en una mención especial y un gráfico.

Cualquier duda, pueden contactar por pm o e-mail con cualquiera de las administradoras.

Eso es todo. ¡A crackear se ha dicho!
 
 
 
Cubo D Kmi, Ellimista, Opie: Cuutekmiya on April 15th, 2009 06:39 am (UTC)
1º Lazos - Vael/Mola
¤ Historia: Lazos.
¤ Claim: Vael/Mola (Con toques Vael/Pia y Vael/Gaea).
¤ Prompt: En lo más profundo del bosque. [1º uso]
¤ Extensión: 441.
¤ Advertencia: La narración está medio rara, es que la parte de la época antigua tiene una narración distinta.
¤ Notas: Karaktero significa “Naturaleza” en esperanto.

En este mundo existen reglas que uno no sabe quien las creo, pero aún así se siguen al pie de la letra. Una de ellas, y la más conocida entre los mortales, es nunca entrar en lo más profundo de los bosques, porque ese no es territorio de humanos, sino de criaturas que ni puedes llegar a imaginártelas por lo fantásticas y extrañas que son. Pero, sobre todo, porque al guardián de los bosques no le gustan los humanos, y es bien conocido por todos que la ira de Vael no es algo con lo que se deba jugar. Y, aún así, hay unas cuantas personas que pueden entrar a ese lugar inhóspito y regresar con vida sin ningún daño. Ellas son conocidas como Karaktero, sacerdotisas de la naturaleza, niñas elegidas dos meses después de su nacimiento por la misma Gaea y entrenadas por sus iguales para poder comunicarse con aquellos que no son mortales.

Pero Vael es reservado y no se muestra ante ninguna karaktero, odiando que se crean especiales solo por el don que se les ha otorgado. Aunque eso no es del todo cierto, para mala fortuna del dios lobo. Existe una joven, que sigue en entrenamiento y por lo tanto no puede ser llamada sacerdotisa, que ha logrado lo que nadie, a parte de la dulce Pia. Aquella joven lograba llamar la atención de Vael, despertando sentimientos que sólo creía posible tener por Gaea.

Había escuchado hablar de ella, en sus excursiones al poblado donde vive. Le divertían las historias sobre su persona, despertando su curiosidad de saber un poco más sobre ella. Tal vez fue por ese pensamiento que Vael decide seguirla y presentarse frente a Mola, nunca con su forma humana. La primera vez creyó que ella tendría miedo del lobo plateado y huiría del bosque, pero Mola le demostró que nunca haría lo que los demás pensaban. Al contrario, le sonrió al lobo y se acercó a él con lentitud, acariciándole el pelaje cuando sintió que la confianza era mutua. Para ella, era una muestra de que los animales por ser salvajes no significaba que fueran agresivos, para Vael, fue la demostración de que los humanos no eran tan poco interesantes como creía.

Y la rutina así se hizo, Mola yendo a rezar a lo profundo del bosque cada día y Vael esperándola en su forma de lobo, sin pensar en el profundo significado que aquello era para él.

Por su parte, y desde su castillo en los cielos, Gaea sonreía cada vez que ese encuentro se hacía, feliz de que su buen amigo comenzara a desarrollar un sentimiento que ella nunca podría disfrutar.

Edited at 2009-04-15 06:44 am (UTC)
Cubo D Kmi, Ellimista, Opie: Calmkmiya on April 15th, 2009 07:13 am (UTC)
2º Lazos - Suno/Lasta
¤ Título: Lo que creías conocer, nunca es así.
¤ Historia: Lazos.
¤ Claim: Suno/Lasta.
¤ Prompt: Mundos diferentes. [1º uso]
¤ Extensión: 516.
¤ Advertencia: Toques femslash muy leves.
¤ Notas: Duh, Sir mala, esta pareja me está gustando mucho como para volverla canon *gota*

Suno creía conocer el mundo, tanto el de los nobles como el de las personas humildes; que con sus escapadas entendía todo lo que veía en aquel mundo al cual se supone tenía negado ir por su estatus social. Creyó, dejando que una arrogancia que no sabía que podía llegar a tener creciera en su pecho, que no existía nada en ese mundo que ella no pudiera comprender. Pero se equivoco, y Lasta fue la encargada de demostrárselo.

Se conocieron por casualidad, Suno daba un paseo por el mercado cuando vio a la joven cargando más de lo que podía. Lasta aceptó su ayuda, sintiendo algo de vergüenza, porque su naturaleza no le permitía demostrar debilidad ante nadie. Fueron a la granja y Suno quedó encantada de la misma, resultándole divertido a Lasta el que se sorprendiera por pequeñas cosas, como el ordeñar una vaca o recolectar los huevos del gallinero. Y la amistad nació sin que ninguna se diera cuenta. Los días pasaban y se veían seguido, pero no tanto como le gustaría a Suno. Para ella, el escaparse de su casa se hacía cada vez más difícil, ya que su madre había puesto un vigilante en la puerta de su cuarto.

El tiempo pasó y Suno estaba segura que sólo podía ser feliz estando al lado de Lasta. Pero ese sentimiento no era mutuo. Y Suno lo comprendió de un modo muy doloroso.

Un día, llegó a la granja de la familia de Lasta como siempre, buscó a la chica, encontrándola en el granero. La saludó, más Lasta no contestó con su típico animo. Suno quiso saber que sucedía, pero la respuesta no le gustó.

―Mi padre falleció en la guerra. Ahora soy la encargada de cuidar esta granja.

La joven noble no entendió, en un inicio, que era lo malo de eso, pues ella creía que Lasta adoraba ese lugar. Lasta le sonrió con tristeza cuando le explicó la razón de su congoja.

―Mis hermanas ya tienen esposos y no viven más aquí, mi madre está enferma y es mi deber cuidarla, por ser la menor. Y ahora la granja es mi responsabilidad, no podre irme nunca de aquí. Me han cortado las alas.

Fue lo último que Lasta le dijo, marchándose del granero. Suno entendió, ya no podía ir a visitarla, porque ya no tenía tiempo para sus juegos. Algo dentro de la mayor cambio, dándose cuenta del enorme peso que cargaba Lasta sobre sus hombros, un peso que ella nunca había aceptado ver, un peso que ella nunca lograría comprender.

Suno no volvió a ir a la granja, ni siquiera al pueblo, perdiendo el gusto a escaparse, teniendo el temor de ver como aquella radiante chica se dejaba consumir por responsabilidades que nunca debería haber tenido. Odio haber nacido noble, odio que Lasta fuera plebeya, Suno odio las reglas y el orden de ese lugar, porque por culpa de eso, Lasta y ella vivían en mundos diferentes. Mundos que, al parecer, nunca llegarían a congeniar.

Suno creía conocer el mundo, pero estaba equivocada, siendo Lasta quien se lo demostrara sin proponérselo.

Edited at 2009-04-15 07:16 am (UTC)
viiarcana on April 17th, 2009 02:20 pm (UTC)
(Ni hablar. A mí me pusieron un montón de pairings [tú incluida] que ahora quiero que sean canon xD).

Me encantó el drabble. Es justo lo que me había imaginado cuando pensé en los dos personajes juntos. La manera en que la separación forzada de Lasta despierta en Suno todas esas cosas es amor.
(Sí, sí, tienes que hacerla canon ♥) xD.

Besos~.
(no subject) - kmiya on April 17th, 2009 02:31 pm (UTC) (Expand)
(Deleted comment)
viiarcana on April 17th, 2009 02:24 pm (UTC)
Me muero de amor con Melody ♥. Y, sobre todo, amo la interacción que tiene con Dimitri. Ya me esperaba que le aclararía al final del relato que no era su hermano y la florista se quedaría "wtf?" :D.
(Deleted comment)
viiarcana on April 17th, 2009 02:28 pm (UTC)
Me gustó. No me esperaba que el perseguidor fuera el otro personaje del pairing. Pero la situación termina de una manera muy original; me encanta lo de "Te lo dije. Somos como imanes. Siempre nos reencontramos en el momento menos oportuno" :).
(Deleted comment)
viiarcana on April 17th, 2009 02:35 pm (UTC)
No conocía el detalle y me sorprendió que Blood fuera bailarina durante el día. A mis ojos, la hace un personaje aún más interesante y misterioso *curiosidad, curiosidad*.
Me gusta la dinámica del drabble, y el momento en que Spike hace clic es genial. Aunque, al no estar tan enterada de la historia, me quedo con la duda de qué lado habrá escogido al final.
(Deleted comment)
(no subject) - viiarcana on April 20th, 2009 04:43 pm (UTC) (Expand)
(Deleted comment)
viiarcana on April 17th, 2009 02:39 pm (UTC)
Esto me aclara muchas cosas (?). Aunque me despierta otra duda, por qué la madre no dañaría a Blood y sí a Sam.
(Hahaha. Son las cosas que tienen los drabbles. Esos datos sueltos que siempre llevan a otra cosa y a más preguntas xD).
(Deleted comment)
(no subject) - viiarcana on April 20th, 2009 04:45 pm (UTC) (Expand)
(Deleted comment)
viiarcana on April 17th, 2009 02:42 pm (UTC)
Me ha sorprendido May, no me la imaginaba tan explosiva. Pero comienzo a sentir debilidad por Ben; me encantan los personajes que llevan una culpa tan pesada y buscan ser "castigados", tienen algo muy interesante ♥.
Hagobi attack you! >:3hagane_90 on April 15th, 2009 11:23 pm (UTC)
Título: Algo a cambio.
Fandom: Lazos oscuros.
Claim:|Prompt Ethan/Nicolle.| Estafa [Primer uso]
Advertencias: Mención de violencia.
Extensión: 487.
Resumen: O me besas, o luchamos, Nicolle.


— ¿Quieres quedarte callado, por favor? —Pidió Nicolle cerca del oído de Ethan, agarrando con fuerza la bufanda que éste solía llevar, estrangulándolo ligeramente—. Se supone que estamos escondidos.

La mirada oscura de Ethan la recorrió de arriba a abajo, dos veces y Nicolle tuvo el impulso de salirse de allí y arriesgar su vida afuera en las explosiones y enfrentamientos mágicos de los otro habitantes de Kania que luchaban quizás por qué motivo; porque sabía que cuando Ethan miraba a alguien de esa forma, es porque quería matarlo. Y no es que ella tuviera miedo, no, porque sabía que podría recurrir a su poder para detenerle, pero siempre prefería evitar enfrentamientos directos con el muchacho, especialmente cuando después de su último pleito él la venció de forma humillante.

Se movió incomoda en aquel pequeño espacio, sintiendo como el cuerpo delgado de Ethan se pegaba al suyo, bufó, sintiendo aún la mirada del joven plantada en su nuca, nunca debieron de haberse escondido en aquel hoyo, demasiado pequeño para su gusto.

“Ah, pero nunca debieron haber salido desde donde estaban esperando a Edward” —respondió su consciencia, airada. Nicolle movió la cabeza para acallarla, molesta.

—No quiero callarme —dijo Ethan con lentitud, con aquel tono inexpresivo que tanto odiaba Nicolle. Ella levantó la vista, encontrándose con los violentos ojos de él—. Quiero que nos descubran para poder despedazar a unos cuantos hechiceros.

El tono de maldad le erizó los vellos a la chica. Inútilmente intentó moverse hacia atrás, alejándose de forma instintiva de aquel asesino desquiciado. Pero el maldito y desgraciado espacio no le dejaba moverse, al contrario, la hacía chocar más con el cuerpo de Ethan.

—Pero… —murmuró el muchacho, acercándose aún más al cuerpo de Nicolle, estirando un brazo para colocarlo en el pedazo de pared a medio caer que estaba en la espalda de ella—. Si me das un beso, me callare.

La chica parpadeó varias veces, sintiendo que se perdió de algo importante.

Ethan se acercó aún más a ella, aprisionándola y haciendo inexistente el espacio entre sus cuerpos.

—Prefiero estar afuera.

Ethan sonrió, de forma hambrienta, con los ojos brillando entre una mezcla de victoria, sadismo y goce.

—Perfecto, entonces —dijo, relamiéndose los labios con aquel gesto violento que la chica tanto odiaba. Inesperadamente él se levantó todo lo que podía en aquel pequeño lugar y tomó a Nicolle de la cintura, atrayéndola hacia sí y pegándola a su cuerpo—. Vamos afuera, mocosa.

Ethan hizo volar el hoyo donde estaban, delatándolos y Nicolle vio entre los escombros que volaban a su alrededor como la pelea callejera se convertía en una guerra que no tenía bandos definidos. Seguía pegada al cuerpo de Ethan, escuchando como la respiración de él se aceleraba, ansioso por poder luchar.

Un ataque que no logró identificar de donde procedía se dirigió hacia ellos, separándolos y envolviéndolos en una lucha que no era suya.

—Debería haberlo besado.
Ixxaixaya_ixquic on April 16th, 2009 12:45 am (UTC)
Titulo:Escape
Historia original:Bermuda Ring
Pairing:Diana Luna/María Loctafé
Prompt:"Sin Ganas"
Extensión:567 palabras
Advertencias:nulas. Ah, está sin betear.
Resumen:María tiene más paranoias que nunca. Culpemos a la discriminación de Mauricio Guillmard (y a Diana Luna, pero indirectamente)
Notas:Me gustó. No puedo negarlo.
Diana Luna es la ingeniera más bonita que los ojos de María han contemplado en el Tecnológico, es alegre, risueña, medio estresada, entre muchas otras cualidades que, al nombrarse, sólo hacen sentir peor a la observadora.
En general, María jamás ha sido buena en matemáticas, es más, ni siquiera le gustan. Ni tantito. Se han divorciado irremediablemente después de que el reprobar una de estas materias, le costara más que su coherencia. Ni modo, no es como que quiera ser diferente. Tampoco es tan mala, pero simplemente ella es aceite y esas “cosas” son agua. No pegan ni con pegamento blanco de ese que usan los niños y se vuelve imperceptible y duro al secarse.
En realidad, María Loctafé siempre se había ufanado de ser una papa en cuando a materias de ingeniería se hablaba, porque ni le gustaba, ni le interesaba, ni mucho menos estaba pensando en ser algo tan complejo, estresante y aburrido. Pero, con un carajo, tenía que haber llegado Mauricio. Que con su estupidez sin disfrazar y sus enérgicas palabras elitistas, le había dejado en claro que él quería una mujer que supiera cuando le interrogaban acerca de derivadas e integrales.
María no era mala, en realidad, si se hubiera quitado los paradigmas y principalmente, la pereza, seguramente hubiera sido capaz de rivalizar con el propio Mauricio Guillmard en su terreno matemático, pero eso no pasó. No porque no lo hubiera querido hacer, sino porque conoció a la chica que no solo rivalizaba indirectamente con su persona, sino que siempre ganaba cuando de tener a Mauricio cerca se trataba.
Era una rivalidad injustificada y bastante irreverente, era comparar un carro hermoso que requiere de mucha gasolina (y de la buena) con el maravilloso subterráneo que es barato (en México está subsidiado) pero bastante menos glamoroso (y como Mauricio se sentía de elite, evidentemente, María salía perdiendo).
La chica, de pelo negro, ojos oscuros y menos de uno cincuenta y cinco de estatura, se la pasaba admirando a la hermosa ingeniera que poseía novio y era totalmente elocuente. Demonios. Cuando recordaba esa sonrisa, tan mandona como sugerente y femenina, se le ponían los pelos de punta cuando la contemplaba a más de diez metros desde el barandal del segundo piso. A veces se preguntaba si de verdad tenía una oportunidad. Siempre terminaba suspirando, muriéndose de tristeza por culpa de los celos estúpidos que se aparecían cada vez que los veía conversar de problemas de Cálculo.
“Creo que me estoy volviendo paranoica”pensaba cuando creía ver en los labios de Mauricio, una sonrisa inocente y libre de maldad, dirigida a la famosa Diana Luna.
Entonces, cuando terminaba de convencerse de que era inútil buscarse más virtudes que su rival (que no era rival, sino sólo una amiga), se sumergía en uno (¿o dos?) de esos libros que cuentan todo y pocos se atreven a leer. Porque, aún cuando deseara no serlo (y que quede completamente esclarecido que ella jamás había negado lo siguiente), era una humanista de hueso colorado y no, una ingeniera sonriente, estresada y hermosa que pasaba veinticinco horas (de veinticuatro) pegada a su novio y al mejor amigo de este último.
Siempre se acordaba de apagar el celular, para evitar contestarle a Mauricio. Con la firme creencia de que se recargaría su espíritu combativo. Aunque, en realidad, las comparaciones la dejaban sin ganas de seguir intentando ser vista por el fulano antes mencionado.
Ixxaixaya_ixquic on April 16th, 2009 01:04 am (UTC)
Titulo:Delirios de transbordo
Historia original:God Knows...
Pairing:Edne Villanueva/María J. Loctafé
Prompt:Confidencias (primer uso)
Extensión:507 palabras
Advertencias:¿Spoilers?
Notas:Adoro el prompt. Gracias.
Edne Villanueva era el ser más hiperactivo que había pisado esa universidad, desde que el semestre pasado, Yulian Lovaez había llegado con sus aires de diva atrapada en el cuerpo equivocado.
Definitivamente, una mujer como esa (que viaja en subterráneo al tercer día de haber pisado la ciudad más peligrosa del país) jamás se codearía con gente de la supuesta alcurnia de Madeleline Robles, porque no parecía una chica. Así que estaba predestinado que la nueva chica, tendría por compañera de vida a María Loctafé, quien lejos de cuestionar sus ideales, se sintió bastante feliz de tener con quien viajar por las inhóspitas líneas de su subterráneo.
Ella se veía feliz, bastante a decir verdad, aún cuando parecía que el cambio de campus y ciudad había sido demasiado improvisado. Pero estaba feliz. Feliz. Esa era una sonrisa totalmente envidiable. Edne resultó ser inteligente hasta la médula, coherente como ninguna otra y delirante como buena amiga que conoce de buenos chistes y de humor intelectual. Nadie pensaría en que alguna desgracia debió de ocurrirle para que se trasladara desde tan lejos a un lugar tan inusual como era esa ciudad oculta entre smog y sonidos intermitentes de claxon.
Una tarde, de esas que son calurosas y se pasan en esas estaciones de transbordo bastante concurridas, a Juana (¡Juanita!) se le ocurrió que debía enfrentar a su mejor amigo homosexual para inculcarle la idea de que la universidad no era ningún juego y que debía apreciar la colegiatura que sus padres depositaban en su beneficio. Antes de que pudiera decir algo, Edne, contó su historia. Como quien menciona el color de las nubes, o evidencia que el cielo es azul desde que los dinosaurios habitaban en planeta. La quijada de Juana no tocó el suelo porque no era parte de una tira cómica, pero sólo por eso.
Juana sintió como le apretujaban la tráquea, con tanta fuerza que parecía se le iban a salir los ojos de sus orbitas. Veía a Edne contar su vida. Estaba segura que esa chica había querido hacerlo desde que había pisado el primer salón y los había divisado (a ella y a Yulian) en el horizonte. Seguro se moría por relatar una historia como aquella. Lo malo es que Juana no era de esas personas que amaran el chisme, al contrario, estaba espantada hasta la médula. El sudor se le había vuelto frío, inexplicablemente el calor se había esfumado en una nube de vapor que más bien parecía de espanto. De pronto, Edne, parecía más tranquila, después de lanzar aquellas palabras que parecían dagas que salían sin ton ni son de sus labios. Era una historia completamente dulce, tierna y digna de ponerse en una de esas novelas de bajo raiting en la televisión abierta. Si no fuera porque era real, Juana hubiera despreciado la trama de aquel relato.
-“Mis padres nos descubrieron… y aquí estoy. Pero no puedo volver atrás, ni siquiera querían dejarme inscribir en la escuela… entiende Yulian, tengo que demostrar que esto es lo que quiero y puedo hacer…”-
Ixxaixaya_ixquic on April 16th, 2009 01:18 am (UTC)
Titulo:Relatos de una curación Innecesaria
Historia original:God Knows...
Pairing:Aniel/Rodrigo
Prompt:"Te apuesto a que ni lo intentas" (primer uso)
Extensión:593 palabras
Advertencias:Nulas. Sin betear.
Notas:Amé este prompt. Aún cuando pensé que sería dificil.
"Mira Rodriguito, aquí la que va a hablar soy yo. ¿Entiendes? No es tan dificil entenderme, digo, hablo español y soy de lo más parlachina, asi que wachate correctamente y capta al menos la mitad. ¿estamos?"

Rodrigo Bolaños, segundo prodigio de la preparatoria de la que ambos proceden, la mira urañamente, como si al escuchar sus palabra estuviera sacrificando algo sumamente preciado. Quizá la soledad o la privacidad misma a la que siempre se ha sometido, no por elección propia. Finalmente, él asiente y ella sonríe triunfalmente.

"Bueno, ya que estamos en esto, comencemos. A ti te gusta Erika, ¿verdad? A ver Rodriguito, no me pongas esa jeta de anciano amargado, porque a mi me viene sobrando tu ineptitud social. Dejemos en claro algo. A mi no me mientes sobre lo de Erika por dos cosas: uno, se cuando a un retardado social como tú le gusta una chica y dos, ella es mi amiga. Y si a eso le sumamos que somos amigas, bueno... sales perdiendo fácilmente"

Rodrigo se dice a si mismo que ella no es nadie para juzgarle, porque él está tranquilo. Desolado, pero aún no ha explotado. Aún.

"Así que, volviendo al tema, tú no tienes posibilidades con Erikita, ¿me entiendes? No, no me pongas esa cara de imbécil que me dan ganas de partírtela en gajos. Realmente me desconcierta tu pendejez. No nada, a ver, contéstame ¿a quien mierda se le ocurre partirle la jeta a un perfecto desconocido sólo porque a ti te gusta su novia? Venga Rodriguito, se supone que eres el más inteligente de la generación. Oh, perdón.... hasta en eso eres un idiota, recordemos que en nuestra generación estuvo Carlos. Seh, ese mismo ingeniero que se lleva de maravilla con tu dulce princesa Erika. ¿qué no entiendes?"

La chica, suspira. Es bonita, pero esto solo es apreciado por los masoquistas que gustan de ser dominados por una chica como ella. Al menos, eso piensa el chico. Aniel toma un algodón de la bolsa que hay en la mesa y lo humedece con alcohol.

"Ahora si, portate como niño y no grite. ¿entendido?"

Pasa suavemente el algodón por las heridas que estan en el rostro del chico, que van desde moretones verdosos hasta varios raspones especialmente profundos. Él aprieta los ojos y ella ríe con inocencia, como si tuviera que cuidar de un cachorro especialmente arisco.

"Yo se que te gusta. Lo he visto desde... ¿tercer semestre? ¿Recuerdas esa época? ¿Sabes algo? En el fondo siempre he pensado que Erika es demasiado cruel contigo, pero que se le va a hacer, no es que me parezca que deba hacer algo al respecto. Digo, no te ofendas, pero tú tampoco me tratas tan bien como para hacerlo... "
La boca de Aniel es pequeña, pero tiene una lengua perfectamente ejercitada en las artes de la conversación monológica, y el chico se preguntó si alguna vez había escuchado, y aplicado, la palabra "silencio". No, evidentemente, no. Rodrigo ríe, con una sonrisa que logra lo inesperado: callar a Aniel. Ella tuerce la boca y le pregunta que le causa tanta risa. Coloca las banditas en los sitios que pueden tenerlas y toma la compresa fria que ha traído la enfermera para que la inchazón de la cara baje ligeramente. Se la pone en el rostro, para después regañarlo, otra vez. El regaño termina y ella suspira. Suelta una última frase y sale sin siquiera despedirse. Típico de ella.
"Lo siento. No volveré a retarte. Ahora se que si eres capaz de partirle la cara al novio de Erika...."
Ixxaixaya_ixquic on April 16th, 2009 01:48 am (UTC)
Titulo: Antes de que la amorfosidad aparezca
Historia original:God Knows...
Pairing:Erika/Carlos
Prompt:Pura apariencia
Extensión:530 palabras
Advertencias:Menciones del Mauricio/Maria (de Bermuda Ring).
Notas:Me gusta mucho Carlos. Erika es una bitch. Hoy es su cumpleaños.
-"Mírate nada más, ¿de verdad eres Carlos Vanuez? ¿El ingeniero más destacado? ¿El que tiene promedio de diez cerrado desde que iba en preparatoria? ¿Es verdad que tienes diez cerrado?"-
El chico de ojos avellana sonríe y asiente. La mirada negra de Erika se clava en la de él y ella gana una batalla que jamás existió.
-"Claro, soy Carlos, Charlie si quieres que suene mejor. No creo ser el más destacado, Rodriguito es bastante rudo en ese aspecto. Si, tengo promedio de diez... ¿por qué crees que no es cierto?"-
-"Tienes aspecto de rapero mal pagado, así que no puedo creer que tengas ese promedio"-admite ella con una sonrisa de perra desgraciada tan impropia en su persona. Carlos le devuelve la sonrisa, como un niño pequeño, con el ánimo demasiado bajo. Erika es una humanista, pero tiene demasiado ego como para ejercer la comprensión que se requiere. Aún así, quiere hacer un intento. -"Yo también odio los triángulos amorosos, créeme que si"-
-"Pero yo ni conozco el otro vértice..."-
-"¿Y que le ves? Digo, parece un mocoso de 13 años y no una dama de 18... ¿de verdad tiene esa edad, osea, por favor... entendamos que ella (si es que es ella), es el paraiso de los pedófilos y tu no eres precisamente alguien que entre en esa descripción"-
-"Mi ex-novia y yo nos llevamos once años"-
-"Por eso quieres andar con un niño? Venga, consideralo, podría considerarte homosexual y pedófilo..."-
Charlie ríe.
-"Como si no supiera que es medio extraño, pero... así me gusta"-
-"¿Te gusta?"-
-"Pues si..."-
-"¿Y por sola vas a llevar a ver al otro vértice del maldito triangulo.... al otro lado de la ciudad?"-
-"Exactamente Erikita, exactamente"-
-"Me deprimes"-
-"Lo sé"-
-"Oye, y esa chica, ¿te quiere?"-
-"Como amigo"-
-"¿Y tú estás bien con eso?"-
-"Pues no, pero que podemos hacerle. Además no es algo que te incumba, ¿o si?"-
-"A mi todo me incumbe, Charlito, como te iba diciendo... ¿estás bien con esa mocosa?"-
-"Deja de llamarla así"-
-"A que si es una mocosa. O podemos cambiarle el sexo, si gustas, así no te sentirás tan mal. Sigo sin entender que le ves, es bastante desagradable y a mi no me trata como ser humano. ¡O-se-a!"-
-"Seguramente porque tu no la tratas como debe de ser, Erikita"-reprocha él riéndose. En su mente, casí puede imaginarse la desesperación que se ve en la cara de una Juana completamente fuera de sí ante las muletillas del leguaje de Erika.
-"Quizá. No te lo niego, pero ella no merece que sea de otra manera"-
-"Me fascinas. ¿Que no tienes clases?"-
-"Misma pregunta para ti Charlito, la cual contestarás con un estoy esperando a Juana, así que ahórratelo. Puedo decirte que yo también la espero"-
-"Eso no es cierto"-
-"¿Crees que me importa?"-
Él suspira. Sabe que es malo pelear contra una mujer tan elocuente como Erika. Sobre todo cuando ellas tienen la razón y uno no está capacitado emocionalmente para pelear a muerte.
-"Seré honesto, la apariencia no es lo que importa. Bueno, si, pero esa morra, tiene estilo y algo que nadie más sabe y yo si. Espero que el otro no."-
-"¿Eh?"-
-"Nada, nada"-
Ixxaixaya_ixquic on April 16th, 2009 02:13 am (UTC)
Titulo:Después de clase
Historia original:God Knows...
Pairing:Abraham Arriole/Natalia Suarez
Prompt:Intenta dañarme (Primer uso)
Extensión:532 palabras
Advertencias:nulas. Sin betear.
Notas: Me vuelvo crackera. Gracias
-“Mírate nada más, ni siquiera tienes la decencia de decirle algo”-dice Abraham sentado en una de las mullidas butacas del salón casi vació. Su pies descansan en el sitió en que debería de estar un cuaderno o carpeta.
La chica, de piel morena y ojos aceitunados, frunce el ceño levemente, para después girar rápidamente la cabeza, privándole de ser mirado por ella. Natalia puede ser muy temperamental cuando la atacan con argumentos poderosos sobre el tema que más la persigue desde el semestre pasado: su relación fallida con Juan Carlos Bodoque.
Juan Carlos es, según todas las envidiosas y solteronas, guapo, inteligente y sincero. Cualidades que lo hacen perfecto y al mismo tiempo, hacen imperfecto a quien es cortejado por él. Natalia, lejos de quererlo como se merece, en realidad estaba prendada de su novio, un tipo mayor que tiene la cualidad de quererse más a si mismo que a su novia y la trataba decentemente, después de haberla elegido por encima de Isabel, una de las fieles amigas de Natalia.
-“Déjame en paz. Además ¿quién eres tú?”-Natalia es de las que prefiere preguntar para corroborar si está bien y no errada.
-“Abraham Arriole. Para servirte, Natalia Suarez.”-dice él, haciendo gala de su conocimiento social. Él no es precisamente, quien posee el mejor expediente.
-“¿Eres el imbécil que suele estar con el güero?”-pregunta, aún sabiendo que la respuesta es afirmativa y que, debería de irse a otro lado, porque el aura de ese sujeto, además de pervertida es bastante desagradable. ¿O atrayente?
-“Ese mero”-contesta con una sonrisa que muestra toda su dentadura en buen estado-“Oye princesa, dime ¿Por qué eres tan cruel? ¿Qué te hizo el pobre 31 minutos?”-
-“Eso a ti no te incumbe”-
-“Uy, que enojoncita me saliste, muñeca”-
-“¿Muñeca?”-
-“Claro, ¿Qué no eres eso?”-sonríe. Se ha puesto de pie y ahora esta frente a la morena, que lo mira completamente asustada-“Pues claro que si, ¿o me vas a decir que eres más que eso? Maldito ego, maldito ego…”-
Tiene su muñeca (suavecita, suavecita) entre una de sus manos. Algo dentro de Natalia, le dice que corra, que huya. Pero se niega el cuerpo a obedecer. Antes de darse cuenta, él la ha besado ya. Juntó sus labios, pero nada más. No hay lengua, porque la princesa es eso y seguro asco le causaría. Ha cerrado los ojos para no encontrarse con los furiosos de ella. Incluso le ha rodeado la cintura con un brazo para que parezca más violación que cualquier otra cosa. Es perfecto, una escena prohibida, inusual, decente, asquerosamente delirante. Después de su perfecta actuación que deja invalido a cualquier actor de Hollywood, la reta. Sin piedad alguna, riéndose de la desesperación que siente ella.
-“Anda muñeca, intenta hacerme lo mismo que al 31 minutos”-
Y la mano morena, perfectamente humectada, surca el viento con un leve zumbido, para estamparse en su mejilla. Y ha huido.
Abraham jamás entra a clase si no es porque está en límite de faltas o porque hay algo que seguro le entretendrá lo suficiente para decir que ha valido la pena el gastar su tiempo ahí, en un feo salón. Sonríe con sorna y es evidente que está feliz y satisfecho.
Ixxaixaya_ixquic on April 16th, 2009 02:42 am (UTC)
Titulo:En la balanza
Historia original:God Knows...
Pairing:Juana/Estefania
Prompt:Dulzura peligrosa
Extensión:459 palabras
Advertencias:sin betear
Notas:Este drabble nació de una estupidez. Lo siento.
Juana Loctafé, venida de quien sabe donde, es un pan de dios. De esos que son esponjosos y fantásticos. No cabe duda, la niña (porque ha descubierto que tiene timbre femenino) es adorable en todo sentido del término.
Al menos de lejos. Sin duda la niña andrógina del área de humanidades tiene mucho que contar, pero siempre está ajetreada, así que Estefania casi no tiene tiempo de conversación con ella. Pero las ganas de hablar son muchas, hay más tiempo que vida y, en esa chica que parece tener menos de trece años, hay más vida asocial que social. Así que Estefania no deja de invitarle a comer a un café o una dona o ambas cosas.
-“Anda, anda, vamos Juanita ¿te molesta que te diga Juanita? Sabes, siempre me he preguntado porque Juanita, ¿Te llamas así? ¿Te gusta tu nombre? ¿No tienes otro? ¿Qué me dices de ese chico con el que siempre estas? ¿Es tu novio o es gay?”-
A Juanita, le molesta ser llamada así. Si tiene ese nombre, pero no le gusta. Prefiere el María que antecede el pronombre personal que preferiría omitir. Yulian es gay, no es su novio, no lo es jamás lo será. Él es homosexual por definición y nada en este mundo lo hará cambiar de opinión. Pero es evidente que no iba a decirle todo de golpe, su lengua no está tan bien entrenada para soltar todo de golpe.
-“Oh, prometo hacerlo en algún momento, en serio, es sólo que tengo prisa”-admite con una sonrisa tan infantil que la propia Estefania se siente mal por presionarla. Cabe mencionar que Estefania es la chica más adorable y sincera que se ha topado el mundo. Tiene la cara tan blanca que parece muñeca de porcelana, además de medir más de uno ochenta de estatura, un record incluso para el gigantón de Mauricio Guillmard.
Pero, Juana, sabe que esa ternura se puede volver en contra de quien subestime a la enorme chica. Posiblemente ella sea la cosa más terrorífica que ha pisado la universidad, pero su coraza no lo demuestra.
Juana piensa, sinceramente, que debe cumplir su promesa antes formulada, porque esta segura de que si no lo hace, las consecuencias pueden ser malas. O no muy favorables para el intento de vida social que lleva. Demonios, de pronto la falta de sexo, alcohol y drogas, parece algo tan malo que seguro es pecado. Ella no luce del estilo que se coge a medio mundo en un fin de semana. Tampoco se ve muy alcohólica, eso es muy bueno. Y si no es alcohólica, mucho menos le hará buenos ojos a las drogas. Además, una amiga así de alta ha de ser bastante divertida, para que intentar negar algo que es meramente positivo.
Cubo D Kmi, Ellimista, Opie: Sexy Lovekmiya on April 16th, 2009 03:24 am (UTC)
3 º Lazos - Mei/Hana
¤ Título: “Te odio” = El vacío en mi alma torturada.
¤ Historia: Lazos.
¤ Claim: Mei/Hana Miyamoto.
¤ Prompt: Vacío [1º uso]
¤ Extensión: 503.
¤ Advertencia: Lime!Femslash, Muerte de Personaje.
¤ Notas: Para que se entienda, Mei es tres años más grande que Hana. Pre-canon. Participa en la quinesob.

Hana sonrió con ternura cuando sintió los labios de Mei acariciando su cuello. Sus manos bajaron lentamente, delineando la silueta de la mayor con suavidad, como si su intención no fuera acariciarla, sino grabársela en la mente. Mei notaba algo extraño en el comportamiento de la chica de cabello de fuego, pero no supo precisar el qué, tampoco quiso preguntar, porque presentía que ese momento íntimo terminaría. En vez de eso, se dedico a desnudarla paso a paso, disfrutando de la pálida piel que se mostraba frente a sus ojos.

Besó sus hombros mientras sentía como Hana acariciaba la cicatriz de su espalda, haciéndole cosquillas. Bajó a su pecho, besando en medio de sus senos, donde tenía ese lunar que muy pocos conocían. Hana rió ante el gesto de posesión de su pareja sobre su cuerpo, pareciéndole gracioso el que Mei siempre se asegurara de dejarla marcada, como si así confirmara que su cuerpo sólo le pertenecía a ella. En otras ocasiones le hubiera dicho que exageraba, pero esa vez no dijo nada, permitiéndole hacer lo que quisiera. Era una ocasión especial, a pesar de que Mei no lo supiera.

La joven Miyamoto dejó de pensar, para dedicarse a sentir. Los besos se fueron intensificando y las caricias pasaron a ser más íntimas, como si su objetivo fuera tocar el alma de la otra y no sólo su cuerpo. Mei se sentía plena, el aroma de Hana pegándose en su cuerpo, su sabor ardiendo en su lengua y su voz inundando sus oídos. Pasaría mucho tiempo antes de que su esencia desapareciera de su ser y se aseguraría de volver a llenarse de la misma antes de que sucediera. Lamentablemente Hana no pensaba lo mismo.

Cuando llegaron al orgasmo, la chica de Tokio cayó rendida, durmiéndose profundamente. Hana le miró por largo rato, acariciando su rostro con ternura.

―Perdóname por ser cruel ―le susurró al oído, robándole un último beso a esos labios que tanto adoraba―, aprende a perdonarme, por favor.

Hana se levantó y se vistió, sin dejar ni una nota o un recado. Cuando Mei despertó no se sorprendió de no ver a la chica, ambas vivían en ciudades distintas y solían dejar a la otra dormir profundamente cuando se marchaban. Pero sintió que algo no era correcto en aquella ocasión, como si algo malo fuera a suceder. Pero no le dio importancia, «paranoias mías» se dijo para después vestirse e irse de ese lugar.

Un mes después entendió el comportamiento de Hana y el significado de su presentimiento. Un mes después, frente a una lápida de mármol «tan pálido como lo era ella», por primera vez –desde que la conoció- lloró, maldiciéndola. Hana le había llenado de su esencia, posiblemente con la idea de que no sufriera tanto su pérdida, pero no tomó en cuenta algo: Con el tiempo, su esencia desaparecería y sólo dejaría un gran vacío en el corazón de Mei.

―Te odio ¿lo sabes? ―Susurró, con amargura. Y sólo tuvo el silbido del viento como única respuesta.