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06 October 2009 @ 03:22 pm
Dotación Anual de Crack, Reto Cliché  
Fandom: Gossip Girl
Claim: Chuck/Dan, Chuck/Blair
Nro. de palabras: 578
Cliché: Nro. 1, "No eres tú, soy yo".

Blair sonreía ampliamente a los invitados que ingresaban uno a uno a la fiesta que estaban dando en su casa de Manhattan. Chuck la observaba desde un asiento en el bar abierto, con un trago en la mano y la mirada preocupada de Dan sobre su nuca.

-¿Qué miras, Humphrey?

-Blair está dando una fiesta para celebrar que van a casarse, ¿no crees que deberías decirle algo?

Se volteó. Mierda, a veces podía ser verdaderamente molesto ese sabelotodo de Brooklyn.

-No opines de lo que no sabes.

-Creo que se bastante bien lo referente a una chica y su futuro esposo que, coincidentemente, resulta ser mi no…

-No digas esa palabra.

La voz de Chuck era cortante y fría, dura, como la que usaba cuando expresaba su molestia en una reunión con un cliente particularmente terco. Era la voz distante del líder de las empresas Bass, la voz del dueño de la compañía, la voz de un hombre que usaba trajes y corbatas y a quien nunca se le movía un cabello de su lugar designado.

Dan odiaba esa voz.

-¿Cuándo planeas decirle? ¿Cuándo estén en la iglesia delante de todas las personas que conocen y te pregunten si la aceptas como tu amada esposa?

Chuck, por su parte, odiaba esa voz, la que Dan ponía cuando le explicaba cosas como si él fuera un niño de diez años. Se había comprado su propio hotel, siendo un año más joven de lo que era su padre cuando había construido su propia fortuna, no creía que nadie pudiera tener el derecho de hablarle así. Era Chuck Bass, siempre sabía cuál era el paso siguiente.

Todo era parte del plan, Dan sólo tenía que detenerse un segundo para verlo.

-Daniel, voy a decirle.

-¿Cuándo? Mira, Blair puede no agradarme particularmente…

-¿No es eso una subestimación?

-Pero no quiero que la humilles delante de toda la gente que conoce, eso la destrozaría. Y Serena jamás nos lo perdonaría.

-Ahora no es el mejor momento, quizás mañana. Mi secretaria se mantendrá en contacto contigo para afinar los detalles.

Volvió a darle la espalda y se bebió de un trago lo que quedaba en su vaso. Dan tenía razón, aunque él fuera demasiado orgulloso como para aceptarlo. Tenía que hablar con Blair, y tenía que hacerlo pronto.

Blair cierra la puerta y sonríe; los invitados se han ido hace menos de una hora y ella está claramente complacida. Chuck sabe lo mucho que le gusta ser la anfitriona estrella, y está esperándola en el sillón.

Parece preocupado.

-¿Pasa algo?

-Tenemos que hablar.

No tiene que decirle nada, ella conoce esa expresión en su rostro y no augura nada nuevo. Las tres temidas palabras.

-Dilo.

-Blair, no eres tú. Soy… soy yo, es… es complicado…

-Dilo.

-No quiero que te sientas mal, es algo que pasó, simplemente.

-Dilo.

Blair lo miraba  con la misma expresión que le había visto poco después del regreso de Serena, cuando todo lo que le interesaba era mantener a Nate a su lado y a su ex mejor amiga lo más lejos posible de él.

-No puedo hacer esto. Nosotros. Lo siento.

 

El taxi se detiene frente a un edificio en Brooklyn y Chuck Bass paga con un billete de 100 dólares.

-Quédese con el cambio.

Dentro del loft, sentado junto a la ventana, Dan Humphrey espera.

-¿Y bien?

-Supongo que la oferta de quedarme aquí sigue en pie.

No era él, no. Era Dan. Siempre había sido Dan.